Mostrando las entradas con la etiqueta caídas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta caídas. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de marzo de 2007

Koshinage 腰投げ


Técnica temida si las hay. Pero no por su violencia, efectividad o lo que sea. Sino por la dificultad que lleva en sí misma su realización.

Para mí esta técnica fue un monstruo por mucho tiempo. En el examen de 2do kyu, una de las técnicas requeridas es koshinage, desde el ataque de ushiro katatedori kubishime.

Durante bastante tiempo antes al examen la practicábamos con un amigo que también iba a dar ese día. A el le costaba suwari waza, a mí koshinage. A él le pidieron suwari waza, y a mí, obviamente, koshinage.

Con el tiempo, me di cuenta de que el problema no está en las piernas ni en los brazos, sino en la cabeza. tanto del uke como del nage.

El nage debe aprender cómo llegar a koshinage desde cualquier -o casi cualquier- ataque. Y debe transmitirle confianza al uke. Nage debe saber cuales son las cosas que hacen más fáciles la técnica, sin dejar de tener en mente, que en sus caderas se apoya una persona, y no una bolsa de papas.

Uke debe tratar de no tenerle miedo a la caída, aunque es muy difícil si el nage no transmite la confianza necesaria. Para esto, tanto uke como nage, deben trabajar mucho todas las posibilidades para realizare la técnicas. Sólo la repetición, y la paciencia logran buenos resultados.

viernes, 23 de marzo de 2007

七転び八起き - Nana korobi ya oki


Una leyenda dice que Bodhidharma estuvo sentado meditando tanto tiempo que se le desprendieron las piernas. De aquí nace el agradable simbolismo de los muñecos japoneses Daruma que representan a Bodhidharma como un personaje rechoncho con un contrapeso en su interior para que siempre vuelva a levantarse cuando se lo voltea.

Un poema popular japonés dice del muñeco Daruma:

Jinsei
nana korobi
ya oki.

Asi es la vida:
siete veces abajo,
¡ocho veces arriba!

Muchas veces en el tiempo que llevo en el Camino, vi gente caer, tropezar y derrumbarse. Seguramente, las piedras que cada uno de ellos encontró en su Camino fueron grandes, molestas, y difíciles de esquivar. Incluso yo tuve grandes piedras, y caí en algún momento en un pozos que me hicieron pensar mucho.

Pero lo recorrido hasta ese momento, me hizo ver que este Camino es increíble, con cosas maravillosas por ver. Y creo que la decisión de volver al Camino, aunque habiéndome caído varias veces, me hizo más fuerte, y me permitió llegar a ver lo que vi desde ese momento.

Vi gente dejar la práctica antes de su examen de shodan. Con hakama comprada y bordada. E incluso algunos se cayeron luego del examen de shodan luego de reprobarlo. Y no volvieron.

Algunos no encontraron las fuerzas para levantarse. Otros no quisieron volver al camino por miedo a otras caídas. Tal vez nunca supieron lo que habían perdido. Pero si nos quedamos tirados en el Camino, nunca podremos llegar a ver -no el final, que esta muy lejos de todos nosotros, por suerte- sino las increíbles oportunidades que nos entrega este viaje.