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miércoles, 5 de octubre de 2011

El camino a lo espiritual

Hace un año y medio, comencé  sin saberlo un nuevo momento dentro de mi propio camino en el aikido. El seminario que nos brindaron sensei BULL y SHIKANAI sensei fue el primer paso visible en ese nuevo sendero.

En septiembre de 2010, KATO sensei volvió a mostrarme que ese camino era el correcto, al menos en este momento de mi práctica. Un mes antes publiqué que estaba pasando por un punto de inflexión, y con SOBUE sensei, cerré un año increíble.

Cuando vino sensei BULL en abril de 2010, compré un libro que el tradujo del inglés, "La iluminación a través del Aikido", escrito por SUNADOMARI Kanshu sensei. SUNADOMARI sensei fue alumno de O`sensei en la primera época del aikido.


Este libro, tal vez sea el más relacionado con lo espiritual, y el menos técnico de los que leí en estos 17 años. Y creo que -como me dijo sensei BULL- llega en un momento en el que puedo leerlo gracias a una maduración natural en mi práctica.

Entre muchísimas cosas que dice en su libro SUNADOMARI sensei cuenta que habiendo cumplido 20 años de haber comenzado a enseñar aikido, pudo descubrir algo muy importante de lo que había aprendido de O´Sensei. Pudo aprender a expresar a través de la técnica, la parte espiritual del Aikido.

20 años después de haber comenzado a enseñar!!!! Por lo menos, 30 años de práctica!!!!

Me faltan un par de años para comenzar a entender.

También dice que su práctica cambió. Evolucionó. Se dio cuenta que la técnica, o práctica física, era necesaria para llegar a lo espiritual. y lo cita a O`Sensei: "El aikido es un entrenamiento espiritual (kon) que usa un arte marcial (haku) como instrumento".

Algo debía saber del tema espiritual, no?

Cuenta que O´Sensei enseñaba en sus clases de manera mucho más espiritual que técnica. Y que los jóvenes preferían las clases de otros instructores donde se enseñaba la técnica. Mucho pensaban que O´Sensei  había cambiado a una técnica más débil o menos contundente. Allá ellos...

Justamente hace unos días, alguien me envió un e-mail para averiguar sobre clases. Y preguntaba justamente sobre el tema espiritual Si se podía aprender, y decía que no quería algo competitivo.

No sé si para bien o para mal -lo veremos en unos días cuando venga o no al dojo- le comenté que la parte espiritual del aikido solo puede ser conseguida a través de la práctica constante. Estoy en eso, así que veremos si le dije la verdad o no.

jueves, 29 de septiembre de 2011

El aikido como herramienta

El aikido es una excelente herramienta. Para qué? eso dependerá de lo qué necesitemos. Y claro está, de si sabemos o no usar las herramientas que tenemos.

En estos años aprendí, -entre tantas cosas- que más allá de tener las herramientas delante de nuestros ojos, es muy importante tener una guía para aprender a utilizarlas.

Si necesitamos colocar un clavo en una pared, podremos hacerlo con una tenaza? Sí, con mucho trabajo seguramente lo logremos. Pero lo mejor será tener un martillo, y además, saber que hay que usar la cabeza y no el mango, para golpear el clavo.

El aikido es igual. Todo depende de nuestra habilidad para utilizarlo. Puede servir para mejorar nuestro estado físico, nuestra postura, para hacernos sentir más seguros, para divertirnos, quitarnos el stress, o practicar defensa personal-

Todo esto, como ya dije en otro momento, es bueno, pero aikido ofrece mucho más que eso.

Aikido puede ser un destornillador, un martillo, o una Victorinox de 33 usos. Todo depende de cuanto practiquemos para poder aprender cada día más.

Un buen ejemplo es el siguiente: hace poco tiempo un compañero de práctica me comentó que, al practicar aikido, con el tiempo pudo darse cuenta que esto mejoraba su forma de trabajo. Él trabajo con personas, directamente con sus problemas. Por eso, este contacto se hacía muy difícil de sobrellevar. Aikido, según él, lo ayudó a cambiar la forma de recibir estas cosas, y que no le pesaran tanto. Nunca dejaron de importarle, pero podía controlar de otra forma la manera en que le afectaban.

También me contó, y esto me resultó muy fuerte, que en el momento en que comenzó su práctica, diariamente tomaba casi una botella de ginebra, y fumaba tres atados de cigarrillos. Nunca lo hubiese imaginado conociéndolo ahora.

Pero consultó en la oficina del dojo cuántas veces se podía practica por semana. Y le contestaron que todas las que quisiese...y el cuerpo le aguantara...Así que decidió que iba a dejar todo lo que le impidiera practicar aikido con mayor frecuencia. Lo primero que dejó fue el alcohol, y luego los cigarrillos.

Aikido no fue solo una herramienta. Fue un conjunto importante, para mejorar su calidad de vida.

Dejemos que nuestro cuerpo nos enseñe a aprender cómo utilizar el aikido para mejorarnos.